A pesar de que las lluvias perjudicaron a los productores de cerezas y arándanos, la fuerte demanda externa e interna proyecta buenos precios para los agricultores para el resto de la temporada.

“Está claro que cada temporada es distinta, pero ésta lo es aún más. A las variables usuales, como el dólar o la demanda, hay que agregarle la incógnita climática”, afirma rotundo Rodrigo Manasevich, director ejecutivo de Utilitas.

De hecho, el asesor frutícola cree que la campaña exportadora de fruta fresca 2012-2013 será “para estrategas”.

Es que San Isidro ha hecho de las suyas. Las lluvias de mediados de diciembre fueron un golpe bajo la línea de flotación de la producción de cerezas. En el peak de la cosecha, quienes pudieron se lanzaron de golpe a los huertos a sacar fruta. Sin embargo, muchos, especialmente en la zona centro sur, simplemente tuvieron que contemplar cómo sus cerezas se perdían. Digno de una profecía maya.

Los arándanos también han pasado con dificultad por esta aguada primavera. Eso sí, en la zona sur además debieron enfrentar la caída de una dura helada a fines de noviembre.

Aunque las malas noticias de la temporada son las que primero se han sabido. Por que también hay buenas nuevas y no son pocas. La demanda en Estados Unidos y Europa está firme y Asia se mete fuerte, con precios más altos en uvas de mesa y con récords por las cerezas. Incluso el mercado local está dando que hablar en rubros como la palta. Vecinos como Brasil y Argentina están demandando atención desde Chile.

Por eso no es simple hablar de un solo mercado en la temporada. No sólo hay diferencias entre los destinos de los diversos rubros, sino que también existen agudas diferencias al interior de ellos.

En todo caso, el pronóstico de la temporada es positivo.

FRENAZO CERECERO

Es cosa de multiplicar. La temporada pasada desde Chile salieron cerca de 14 millones de cajas de cerezas. En cambio, en la campaña 2012-2013, las exportaciones con suerte rozarán las 10 millones de cajas. Pensando en un precio promedio de 30 dólares por caja, son cerca de US$ 120 millones menos de ingresos para este rubro.

Ahora, si se toma en cuenta el potencial productivo, apuntalado por plantaciones de casi mil hectáreas anuales durante el último lustro, que ronda las 17 millones de cajas, el dolor en el bolsillo de los productores cereceros es mayúsculo. Sin embargo, no todos han sido afectados por igual, pues los agricultores sureños, los últimos en meterse al boom cerecero, se han visto más impactados por las lluvias primaverales.

“Aunque han habido muy buenos precios, es duro ver cómo inversionistas que han creído en esta fruta se han visto muy afectados en su producción esta temporada”, explica Hernán Garcés, gerente general de San Francisco-Lo Garcés.

Para Manuel José Alcaíno, presidente de la consultora Decofrut, una de las lecciones de esta temporada es que la inversión de cobertores anti lluvia en los huertos de cerezas es totalmente justificada. “Sólo con los precios de este año por la fruta, ya están recontra pagados”.

CHE, QUÉ SORPRESA

Tradicionalmente EE.UU. ha sido el principal mercado para las paltas. En algunos momentos hasta la mitad de la producción chilena viaja a ese mercado. Sin embargo, esta temporada marca un cambio de tono mayor.

La producción californiana y mexicana fue alta, lo que ha bajado los precios. Pero, también es interesante que la demanda chilena sigue fuerte de la mano del aumento del poder adquisitivo y de las campañas de marketing que lleva adelante el Comité de Palta Hass. Tanto es así, que Chile se convertirá por primera vez en el principal mercado para los palteros nacionales.

Aún más llamativo es el crecimiento de la demanda argentina. El gremio de los palteros lleva un par de años promocionando su consumo allá, con positivos resultados. Para esta campaña se proyecta que el mercado trasandino importará 9.000 toneladas de palta chilena.

“Si no tuviéramos la diversificación de mercados que logramos gracias al trabajo de marketing, y considerando el valor del dólar, estaríamos con el agua dos metros arriba de la cabeza”, reconoce Adolfo Ochagavía, presidente del Comité de Palta Hass.

Eso sí, también juega la baja en la reducción de la producción chilena para 2012-2013, que de una estimación inicial de 185 mil toneladas, pasó a 165 mil a 170 mil toneladas proyectadas en la actualidad.

NO VOY EN BARCO, VOY EN AVIÓN

La próxima semana el Comité de Arándanos lanzará la cifra oficial. A inicios de la temporada se preveía una producción de 85 mil toneladas. Para ello era vital la entrada de producción de huertos sureños.

Sin embargo, la suma de intensas lluvias primaverales, junto a una extensa helada en la Región de La Araucanía a fines de noviembre, mermaron la producción local. De hecho, todo indica que el gremio admitirá que esta temporada se producirán sólo 72 mil toneladas de arándanos.

Eso sí los precios han estado bastante altos. Los gringos, principales consumidores de este berry, viven un affaire con los arándanos y están dispuestos a pagar más por ellos si son escasos, actitud que no están dispuestos a replicar con otras frutas.

Mientras que una caja de 2 kilos aproximadamente se transaba en cerca de US$ 13 a esta misma altura de la temporada pasada, en la actualidad ronda los US$ 22.

Esos altos precios han justificado que una parte importante de la producción chilena haya salido por avión, en vez del barco, el medio habitual y bastante más barato. En este cambio de logística también colabora la menor vida de poscosecha de los arándanos, producto de las lluvias primaverales. En términos simples, pasar del mar al aire permite ahorrar dos semanas de viaje. De paso se logra evitar varios dolores de cabeza y de bolsillo a los agricultores.

SUPERMERCADOS SE PELEAN POR LA UVA

Hasta el momento todos los astros están alineados para que este sea un buen año exportador para los productores de uva de mesa. Los stocks de uva californiana están relativamente bajos y, más interesante aún, la demanda en Estados Unidos está muy firme. Como se trata de un mercado al que se van casi la mitad de los envíos de esa fruta, la noticia no es menor.

Para quienes están al tanto de los contratos con cadenas de supermercados gringas, indican que esta temporada esas empresas han sido más agresivas al momento de llegar a acuerdos con los exportadores chilenos. El resultado práctico es que están ofreciendo entre uno y cuatro dólares por cajas sobre el año pasado. Lo importante es que eso revela que el mercado norteamericano está muy interesado por la fruta de este lado del mundo.

La lectura que hacen los exportadores es que los importadores de EE.UU. prevén una pelea más dura este año con los mercados asiáticos y brasileño. Los países emergentes cada vez requieren más producción chilena, lo que podría provocar un relativo desabastecimiento.

A eso hay que agregar que Brasil se está retirando del mercado norteamericano por una suma de problemas productivos y de la fuerte demanda interna. Sólo esta temporada sus embarques de uva de mesa a EE.UU. cayeron a la mitad.

Los fruticultores chilenos, además, tienen buenas noticias productivas. Los últimos pronósticos afirman que Chile podría crecer entre 1 a 2% en volumen de uva de mesa para esta temporada. Aunque es una variación modesta, parece ser un pedazo de cielo comparado con las caídas de los arándanos y cerezas.

“Mi impresión es que las parras, al tener una menor producción la temporada pasada, estarán más activos este año. Además, aunque la superficie se ha reducido, los nuevos huertos son más productivos gracias a las innovaciones de los últimos años”, afirma Rodrigo Echeverría, fruticultor de Los Andes.

Eso sí, la idea de que hay que manejar en forma estratégica la comercialización toma especial relevancia en la uva de mesa. Los primeros embarques hablan de diferencias significativas en los calibres. Los rangos de precios son igualmente amplios, con puntas de US$ 28 y US$ 38 por caja, dependiendo del tamaño de la baya.

Esa variación pone en el tapete uno de los principales cambios en la venta de uva de mesa en Estados Unidos en las últimas temporadas. Los consumidores se han vuelto más exigentes en cuanto a calidad.

La ampliación de la temporada californiana permite llegar con buena fruta a la llegada de los embarques de producción chilena. Por eso, la fuerte demanda de esta temporada no significa que se pueda enviar cualquier calidad de fruta. El resultado puede terminar siendo muy amargo.

LA IRRUPCIÓN AGROINDUSTRIAL

Si bien el análisis de la temporada frutícola siempre se ha enfocado en la demanda externa, este año las compras en el mercado interno agregaron una nueva y bienvenida variable a la ecuación. El punto más notable es la inauguración de la planta de jugos de Agrozzi en Teno.

La mega planta requiere 200 mil toneladas de fruta anuales. Sólo en manzanas, la empresa demandará 2.300 hectáreas de huertos. Y no es el único proyecto que está haciendo ruido. Desde elaboradores de pasas hasta los de duraznos conserveros están generando una demanda inédita.

Esas frutas se restan de la oferta para fresco, lo que descomprime los mercados y mejora los precios pagados a los productores.

“Esta temporada se va a manifestar que nos hemos convertido en una opción muy rentable para los fruticultores”, afirma Juan Vega, gerente de Agrozzi. OpinionesISABEL QUIROZ, DIRECTORA EJECUTIVA IQONSULTING
“Los precios se han mantenido firmes por falta de oferta, lo cual es siempre un arma de doble filo porque precios altos sostenidos por mucho tiempo induce a frenar el consumo… Se puede producir un sobrestock momentáneo y bajas sobrereactivas de precio”.

JOAQUÍN TAGLE, AGREGADO AGRÍCOLA EN EE.UU.
“Nuevas tendencias que refuerzan una alimentación más sana y el bienestar de las familias, representan grandes oportunidades para nuestra fruta fresca. Si a esto le agregamos que probablemente los volúmenes de fruta fresca importada desde Chile se mantendrán en niveles similares a los últimos años debido a un mayor interés de los exportadores chilenos por conquistar el mercado asiático, creo que podemos mirar con optimismo la temporada frutícola 2012-2013 en Estados Unidos”.

MANUEL JOSÉ ALCAÍNO, PRESIDENTE DECOFRUT
“Llama la atención el aumento en las ventas pre arribo de uva de mesa a EE.UU. y la rapidez con que se ha vendido la carga del primer buque que llegó a ese mercado. Es una indicación de que los precios serán buenos está temporada”.